En Florencio Varela, la asamblea comenzó con el folclórico discurso de breve descripción del pasado contexto educativo y las actuales esperanzas depositadas en el gobierno de Fernández y Kicillof, para luego darle pista a una proyección audiovisual que recortaba algunas de las recientes reuniones entre las conducciones gremiales, nuevos ministros y directores de educación. El primer gran logro mencionado no fue económico. Es que «ahora nos reciben»

Las maniobras de siempre

Desde el principio la mesa, a cargo del secretario general Julio Gutiérrez, realizó maniobras donde la inscripción de los oradores se realizaba de manera arbitraria, alterando el orden y dándole prioridad a los oradores de La celeste, llegando a preguntar ¿»qué diferencia les hace hablar primero o después, si van a hablar igual?». Claro que, luego de que las primeras intervenciones de la conducción se extendieron por más de 15 minutos, rápidamente, como marca el clásico manual del burócrata, realizaron mociones para recortar el tiempo a 3 minutos, y cuando las críticas a la propuesta comenzaban a mostrar cierta desconfianza y descontento en los presentes, la posterior moción fue la del cierre de la lista de oradores, “porque eran muchos anotados”, porque la oposición «quiere sembrar desconfianza». Hasta aquí, nada nuevo.

La inflación y la cláusula gatillo

En todas las intervenciones de la conducción de La Celeste se argumentaba la necesidad de la aprobación de la propuesta sin ahondar en las explicaciones de porqué no sostener la cláusula gatillo de actualización mensual, junto con un aumento, para resguardar el poder de compra ante la terrible inflación. La respuesta ya la había dado Yasky hace unos días. «Para no generar inflación», a buen entendedor…para que la inflación le gane al aumento y asi achicar el déficit tal cual les exige el FMI.

La cláusula de garantía y Papá Noel

La mesa continuó insistiendo en la necesidad de “esperanza”, “fe” y “confianza” en los gobiernos de Fernandez y Kicillof. Aunque reconociendo que la propuesta era insuficiente. Tampoco pudieron explicar qué era la «cláusula de garantía». Ese nuevo invento del Ministerio que quiere decir más o menos: «no les firmo la cláusula gatillo, pero les prometo que si los pasa la inflación, los llamo de nuevo.» Los que tuvimos esa misma promesa con Scioli, recordamos cómo no fue cumplida.

De deudas ilegales y neoliberalismos buenos y malos

Las argumentaciones de la conducción insistían en una retórica sobre el Neo-liberalismo, como un mal cuasi psíquico e individual, pero cuando se señaló desde La lista Bordó en la Marrón provincial las primeras medidas de Fernández: tope a los aumentos de las jubilaciones de más de $20.000, quitas de impuestos a la gran minería, quita de retenciones al petróleo, quita del impuesto a la renta financiera, todas medidas que profundizan las desigualdades, y se preguntó: ¿esto no es neoliberalismo? no tuvieron nada para contestar.

La conducción no pudo explicar tampoco porqué en vez de reclamar por recuperación salarial, se dedican a apoyar un proyecto económico que garantiza el pago de una deuda externa ilegal por donde se la mire, como siempre señalamos desde la izquierda, algo que hasta tuvo que reconocer la actual vicepresidenta Cristina Fernández. Todo este apoyo al ajuste que impone el FMI por sobre los recortes, y el hambre de docentes, jubilados, y el conjunto de los trabajadores, que nunca vimos un dólar, mientras se favorece a los grandes grupos económicos. Ni una palabra o medida de lucha por los salarios de pobreza de $29.000 con un básico de indigencia de $11.000 cuando la canasta familiar está por encima de los 60.000 pesos. Pero hay que aceptar y ser «solidarios»… con los bancos.

No metamos todas las represiones en la misma bolsa

Un momento de fuerte agitación fue cuando abuchearon y gritaron con insultos y chicanas, a compañeros de la Bordó – Marrón cuando planteamos la moción para votar en contra de la represión de la policía de Berni y Kicillof, que sufrieron los trabajadores de Cresta Roja. Así como también el apoyo a los trabajadores de Ansabo y Kimberly Clark. Tanta fue su maniobra que ni contaron los votos de la oposición para no denunciar a su gobernador. Bochornoso.

¿Acaso este silencio de la conducción del Suteba sobre la represión y los despidos, es parte de la “cláusula de garantía” que les propuso Kicillof?

No pasó nada

Para completar la maniobra en el día de la fecha (29/2/20) el comunicado oficial de la conducción del Suteba Florencio Varela nada dice o manifiesta ante esta situación de los compañeros fábriles, ni de la represión, dejando ver claramente que la negación a votar las mociones radica en su relación directa con el actual gobierno, en tanto diferentes referentes de sus cúpulas ocupan espacios en los gobiernos municipales, provinciales y nación. Si reprimen ellos, no debe ser tan grave.

Desde la Bordó en La Marrón provincial nos sumamos al rechazo de la propuesta miserable del gobierno que tanto descontento produce en las escuelas. Y llamamos a participar de la jornada de lucha del día lunes 2, marchando a Caba para que la crisis no la paguemos siempre las trabajadoras y trabajadores.

¡Plata para educación, no para la deuda!



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